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Fotografiar, significa
elegir. La fotografía es un fenómeno social. De la foto de carnet,
a las fotografías de ceremonia o de vacaciones, los reportajes,
las postales, el album digital de fotos, publicidad, fotos
artísticas, asume una gran función de documentación,
interpretación, memoria histórica, de investigación social,
antropológica. La fotografía forma parte de la vida colectiva y
familiar. |
En familias donde
existen niños pequeños, se realizan más fotografías, la necesidad
de inmortalizar imágenes fotográficas de momentos agradables de la
vida, la memoria de aquellos recuerdos entrañables; en este caso
concreto la última moda es el album digital de fotos.
La fotografía, a diferencia de otras actividades artísticas como
la música o la pintura, es totalmente asequible para todos. No
obstante para llegar a conseguir resultados de un cierto valor, se
necesita tener algunos conocimientos técnicos, por todo esto en
esta sección trataremos todo lo referente a la cámara fotográfica,
como se utiliza la cámara, las clases de cámaras, los objetivos,
las clases de objetivos, como fotografiar, etc...
Formatos digitales
para archivos de imagen
Para todos los
profesionales y aficionados a la fotografía ha
sido necesario hacer un alto en el camino ante las nuevas
herramientas que la tecnología ha ido ofreciéndonos en el
transcurso de los últimos años. Términos como píxel, Jpeg
o Tiff se han integrado en nuestro vocabulario. Más
recientemente hemos adquirido otros: Raw, Gestión del
color o profundidad de color.
En todo este interminable fluir de información hay un capítulo que
es fundamental y, creemos, no del todo bien conocido: los
formatos de archivo de imagen.
Lo primero a tener en cuenta al hablar de los distintos formatos
de archivo es la arquitectura de una imagen digital.
La imagen digital es un conjunto de información
matemática agrupada en una unidad mínima de información llamada
píxel.
Los píxeles se disponen en un espacio
bidimensional (ancho por alto), al que llamamos matríz,
de esta forma se genera la imagen digital. |
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Cada píxel puede contener una cantidad variable
de información que se mide en bits, la unidad
mínima de información en informática. A mayor cantidad de
bits por píxel, más información y, por tanto, más calidad
de imagen.
Partiendo de la información de ceros y unos del sistema
binario, un bit puede estar representado
por un cero (negro) o bien por un uno (blanco)
En una imagen a 1 bit/ píxel, cada píxel puede
representar únicamente blanco o negro. La imagen que obtenemos con
esta cantidad de información, es de máximo contraste, sin ningún
tono medio.
En el caso de una
imagen con 2 bits/ píxel, hay 4 tonos
diferentes que pueda representar cada uno de los píxeles.
En una imagen a
4 bits/ píxel la gama tonal que cada
píxel puede representar se amplia enormemente, 2 elevado
a la cuarta potencia 2x2x2x2= 16 grises distintos.
Este número de tonos de gris continua siendo
insuficiente para representar toda la gama de una
fotografía, con una transición suave entre tonos.
El Color
La imagen digital en color se forma por la
combinación de varias matrices de píxeles, 3 para
el modo RGB de los monitores,
impresoras inkjet y sublimación,
así como la impresión química: rojo (R), verde
(G) y azul (B) y de cuatro matrices para el modo de color
CMYK: cian (C), magenta (M), amarillo (Y) y negro (K),
que es el modo usado por los dispositivos de impresión
OFFSET.
Así, en modo RGB, que utilizamos habitualmente al
visualizar imágenes en el ordenador, cada píxel
se formará por la suma de información de estos tres colores,
8bits+ 8bits+ 8bits, nos da 24 bits/ píxel, este dato se denomina
profundidad de color.
Por tanto el número de colores representables en una
imagen de 8 bits en RGB es 2 elevado a la octava potencia
por cada canal= 2 elevado a la vigésimo cuarta potencia=
16.777.216 colores*.
Esta cifra es suficiente para poder visualizar una imagen
e incluso para obtener una copia impresa con una
calidad aceptable, pero es del todo insuficiente para
manipular digitalmente una imagen con
calidad.
En la siguiente página intentaremos explicar el porqué de esta
afirmación, y qué es lo que debemos tener en cuenta antes de
decidir en qué formato capturamos, retocamos y
guardamos nuestras imágenes. |