|
¿Clónico
o de marca?
La respuesta a esta pregunta también es clara:
si es tu primer ordenador, es preferible pagar algo más e ir a por
el de marca, a cambio de tener la tranquilidad de que un buen servicio
técnico te va a solucionar
los problemas rápida y eficazmente. Si ya sabes "sacarte
las castañas del fuego" cuando aparecen problemas y/o tienes
algún
amigo de confianza que te las saque (y ya se lo puedes agradecer bien)
entonces puede ir tranquilamente a por un (buen) clónico. Así podrás
ahorrarte algo de presupuesto para poder conseguir un ordenador más
potente.
Consejos generales
|
Es
imprecindible utilizar buenos componentes y drivers de primera
calidad. En la mayoría
de ocasiones en las que aparecen problemas (aun teniendo componentes
de calidad) éstos vienen provocados por drivers mediocres. Un buen
componente no sirve de mucho sin buenos drivers; es como un coche con
un motor de fábula pero con malos neumáticos y un volante
desequilibrado. Para saber si los drivers son de buena calidad, hay que
buscar en Internet
comparativas o tests de esos componentes. Una buena garantía es
que los drivers tengan certificación "WHQL" (Windows
Hardware Quality Labs), lo que quiere decir que han pasado los tests
que la propia
Microsoft realiza y que aseguran que son de buena calidad. |
|
|
Por eso, a la hora de comprar, siempre hay que asegurarse
que todo es de marca. No es que haya que ser "sibaritas", pero
sí elegir
componentes en los que haya grandes fabricantes detrás con buenos
drivers y garantías que respondan cuando haga falta.
Ya se sabe: lo barato a la larga sale caro.
Otra recomendación es que para hacer una buena compra, lo mejor
es invertir más sólo en aquellos componentes que realmente
dejan notar sus prestaciones en el trabajo diario, que suelen ser los
principales "culpables" de los cuellos de botella que tiene la información
circulando dentro del ordenador. Así,
aunque típicamente
se dice que hay que comprar una CPU muy potente, una tarjeta gráfica
con mucha memoria y un disco duro con muchos "gigas", lo cierto
es que NO son los factores más importantes para trabajar
en Photoshop.
Multitud de pruebas objetivas que se pueden encontrar en Internet (tomshardware, noticias3d, anandtech,
...) demuestran -y la experiencia lo confirma- que partiendo de un presupuesto
no muy holgado, lo mejor
para
conseguir un buen rendimiento es invertir en:
Memoria RAM de sobra. Para Photoshop y Windows 2000 o XP se recomiendan
1.024 MB como mínimo. La velocidad de la memoria no es tan determinante
como la cantidad, así que es mejor comprar más cantidad
que memoria de más
velocidad. Por otra parte, más de 2GB casi no se nota (al menos
en el PC). Photoshop no usa más de 2 GB, aunque el ordenador
disponga de ella.
Disco duro
muy rápido (influye mucho en el tiempo que tarda en abrir los programas, los
archivos y en arrancar Windows). 10.000 rpm es mucho mejor que 7.200 rpm y si tiene 16 MB de caché también
mejor que si sólo tiene 8 MB. Incluso partiendo de las mismas
premisas, no todos los discos duros rinden igual. Por ejemplo, los
Western Digital
o los Hitachi suelen rendir mejor que los Seagate, aún con las mismas
prestaciones sobre el papel.
Dos discos duros de (por ejemplo) 160 GB rinden mejor que uno de
320 GB porque hay dos cabezas lectoras en vez de una. Además,
los archivos temporales que muchos programas necesitan escribir (photoshop
genera temporales muy grandes) pueden ser escritos en el segundo disco
duro mientras se trabaja con la imagen sita en el primero. La capacidad
del disco duro no es tan determinante como su velocidad en las prestaciones
finales del ordenador, así que es mejor invertir en velocidad que no
en más gigas si lo que buscas es que Photoshop abra los
archivos a la velocidad del rayo.
Una CPU último modelo puede ser entre un 300% y un 1.000%
más
cara que la que tiene la mejor relación calidad-precio y, en
cambio, supone un aumento de rendimiento de entre un 5% y un 30%. Es
por ello que no conviene pagar mucho por la "ultimísima" CPU para poder
invertir en otros componentes como monitor, discos duros o memoria
RAM.
No merece la pena "ahorrar" en el
ratón y teclado.
Son los componentes con los que interactuamos directamente. Si son
mediocres (los típicos genéricos), nos provocarán
insatisfacción
y enlentecerán
nuestro trabajo. Un buen teclado y ratón cuestan 10 o 20 euros
más que
unos genéricos y son manifiestamente mejores (más precisos,
fiables, silenciosos y duraderos). En el caso del ratón, es
preferible optar por uno de cable en vez de un inalámbrico,
porque a veces estos últimos adolecen de "lag" o retraso
en la señal, lo que hace que a veces vayan un poco a "saltos".
|